Publico para que me recuerden.
Durante mucho tiempo pensé que el marketing iba de gustar.
De caer bien.
De no molestar.
De decir cosas “bonitas” para que nadie se incomodara.
Hasta que me di cuenta de algo clave:
gustar no es lo mismo que ser recordado.
Y en los negocios, si no te recuerdan, no existes.
Hoy lo tengo claro: cuando comunico, no pienso en likes.
Pienso en confianza.
Pienso en que, cuando alguien necesite lo que hago, mi nombre aparezca solo, sin esfuerzo.
Te pongo un ejemplo muy sencillo.
Imagina una pescadería de barrio.
Una que cada semana repite lo mismo:
“Producto fresco, trato honesto y pescado bien trabajado.”
No se inventa frases nuevas cada día.
No cambia el mensaje.
No persigue modas.
Pero cuando alguien piensa en “pescado de confianza”, piensa en esa pescadería.
Eso es marketing.
Repetir bien lo importante.
Sostener un mensaje incluso cuando el día a día aprieta.
No comunicar por ansiedad, sino por identidad.
Las marcas que funcionan no son las más creativas cada semana.
Son las más coherentes a lo largo del tiempo.
Por eso, si mañana solo puedes comunicar una cosa, que sea esta:
qué haces, para quién lo haces y por qué pueden confiar en ti.
El resto es ruido.
En Pezfectos creemos en este marketing.
El que no se disfraza.
El que nace de cómo trabajas de verdad.
Seguimos.
— Julio
PEZFECTOS · Marketing para comercio local
Deja un comentario